Inauguraron la escultura “Neurósfera” en homenaje al legado educativo de Sobral
La ciudad de Villa María sumó una nueva obra de arte al espacio público con el emplazamiento de la escultura “Neurósfera”, creada por el artista chaqueño Silvio Coronel durante la última edición del Encuentro Nacional de Escultores.
La pieza fue instalada en la intersección de las calles Tucumán y Sobral, en el marco de las actividades conmemorativas por el centenario de la asunción del doctor Antonio Sobral como presidente de la Biblioteca Bernardino Rivadavia.
La iniciativa fue impulsada por la Municipalidad de Villa María en articulación con la empresa local Cormetal y busca rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la educación y la cultura de la ciudad.
Del acto de inauguración participaron el secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo; la subsecretaria de Cultura, Virginia Reyneri; la directora de Museos y Patrimonio Histórico, Ángeles Basualdo; la presidenta de la Biblioteca Bernardino Rivadavia y sus Anexos, Cecilia Bazzanella; además de representantes de la institución y vecinos.
Durante la ceremonia, Bovo destacó el valor simbólico de la obra y del Encuentro Nacional de Escultores, señalando que la cultura y la educación son pilares fundamentales para el desarrollo de la comunidad.
“Cuando decidimos impulsar este Encuentro Nacional de Escultores planteamos cinco grandes ejes, y uno de ellos fue la Educación. Si la cultura es un campo fértil para la esperanza, la educación también lo es. Son herramientas esenciales para la transformación de las personas y el crecimiento de la sociedad”, expresó el funcionario.
Asimismo, remarcó que la inauguración de la obra coincide con un momento especial para la ciudad, al cumplirse cien años desde que Antonio Sobral asumió la presidencia de la Biblioteca Bernardino Rivadavia, institución que desde hace más de un siglo promueve la educación, la cultura y el deporte.
Por su parte, la presidenta de la Biblioteca, Cecilia Bazzanella, destacó que la instalación de la escultura representa una reafirmación del compromiso con el pensamiento, la memoria y la educación.
“Hoy inauguramos una obra que no es solo una escultura, sino un símbolo de la potencia del pensamiento, la expansión del saber y la capacidad humana de crear, imaginar y transformar”, afirmó.
Además, recordó la vigencia del legado de Sobral, a quien definió como un referente que concebía la educación como un proyecto ético, cultural y político orientado a la dignidad humana y la responsabilidad social.
Una obra que une arte, ciencia y educación
“Neurósfera” fue una de las piezas ganadoras del Encuentro Nacional de Escultores, certamen que reunió a artistas de distintos puntos del país para intervenir estructuras de hierro inspiradas en cinco ejes temáticos: Educación, Artes Visuales, Malvinas Argentinas, Producción e Industria y Naturaleza.
La obra de Coronel fue desarrollada dentro del eje Educación y presenta una representación tridimensional de una neurona, símbolo del conocimiento, el pensamiento científico y el aprendizaje permanente que promovió Antonio Sobral.
Su diseño combina arte e ingeniería mediante una técnica innovadora denominada hidroconformado, un proceso de deformación de chapas metálicas por inyección de agua a presión que permite obtener formas orgánicas y fluidas a partir de superficies planas.
El escultor chaqueño investigó durante años las posibilidades de esta tecnología aplicada al acero inoxidable, logrando una pieza que destaca por sus formas dinámicas y su fuerte carga conceptual.
El arte como experiencia educativa
Durante el acto también tomó la palabra Felipe Cecchel, estudiante de la especialidad Artes del Instituto Secundario Bernardino Rivadavia, quien participó del Encuentro Nacional de Escultores y destacó el valor pedagógico de la experiencia.
El joven señaló que poder observar a los artistas trabajando en tiempo real permitió comprender el proceso creativo detrás de cada obra. En particular, recordó el trabajo de Silvio Coronel y la transformación de una simple chapa de metal en una estructura orgánica y llena de movimiento.
Con el descubrimiento de la escultura y de una placa conmemorativa, Villa María incorporó un nuevo símbolo al patrimonio cultural de la ciudad, una obra que busca vincular arte, educación y memoria en homenaje al legado de Antonio Sobral y a su visión transformadora de la enseñanza.

