Natalia González votó en contra de la prórroga de los mandatos de los centros vecinales
La concejal Natalia González, presidenta del bloque Juntos por el Cambio, fundamentó su voto negativo al proyecto de prórroga de los mandatos de las autoridades de los centros vecinales, durante la sesión del Concejo Deliberante de Villa María.
González sostuvo que los centros vecinales son una herramienta fundamental de participación democrática, representación barrial y vinculación entre los vecinos y el municipio, y que precisamente por esa importancia resulta necesario garantizar la renovación de sus autoridades mediante elecciones convocadas oportunamente.
“Si se sabía que los mandatos vencían el primero de diciembre, el proceso electoral debía organizarse con la anticipación suficiente para que las nuevas autoridades hubieran sido elegidas y estuvieran en diciembre en condiciones de asumir. Convocar a elecciones antes del vencimiento no significa acortar los mandatos, sino respetarlos y garantizar una transición ordenada”, expresó.
En ese sentido, cuestionó que no se haya avanzado con la convocatoria electoral prevista para abril o mayo y recordó que desde hace varios meses se venía advirtiendo sobre esta situación.
“La fecha de finalización de los mandatos era conocida. Por eso, la pregunta es qué impedimento jurídico existía para convocar oportunamente a elecciones y por qué no se inició el procedimiento cuando correspondía”, señaló.
Asimismo, manifestó su preocupación por el precedente institucional que puede generar la aprobación de este tipo de prórrogas. “Si cada vez que no se llega a tiempo con una convocatoria se resuelve extender los mandatos, ¿qué garantía tienen los vecinos de que sus autoridades serán renovadas regularmente?”, planteó.
Finalmente, aclaró que su postura no constituye un cuestionamiento a quienes actualmente integran los centros vecinales, sino una defensa de la participación de los vecinos y del funcionamiento democrático de estas instituciones.
“La participación vecinal no se fortalece prorrogando mandatos. Se fortalece con reglas claras, previsibilidad y garantizando que los vecinos puedan votar y elegir a sus representantes. Defender a los centros vecinales también significa respetar sus mecanismos democráticos y los tiempos de renovación de sus autoridades”, concluyó González.

