Condenaron a dos años y seis meses a un hombre por tener 500 gramos de cocaína en la cárcel
Gustavo Luis Villalba, de 40 años, fue condenado a dos años y seis meses de prisión luego de un juicio en el que se investigó la tenencia de 500,2 gramos de cocaína dentro del establecimiento penitenciario local.
La acusación sostenía que la sustancia estaba destinada a su comercialización dentro de la cárcel y contemplaba además el agravante por haberse cometido el hecho en un establecimiento penitenciario.
El fiscal Walter Gesino había solicitado una pena de siete años de prisión por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por el lugar donde se produjo el hecho.
Sin embargo, durante el juicio la Defensa, representada por los abogados Javier Marcos y la doctora Calderón, planteó un cambio en la calificación legal. Según explicó Marcos en diálogo con Que Pasa VM, la Defensa sostuvo que no se habían acreditado los elementos objetivos ni existía prueba suficiente para sostener que la droga estaba destinada a la comercialización.
El planteo fue receptado por el juez Martínez, quien consideró la postura de la Defensa y modificó la calificación. De esta manera, Villalba recibió una pena de dos años y seis meses de prisión, considerablemente inferior a los siete años solicitados por la Fiscalía.
La situación personal del acusado
Durante los alegatos, la Defensa también hizo hincapié en las condiciones personales de Villalba y en su historia de vulnerabilidad.
Marcos señaló que el hombre comenzó con un consumo problemático desde los ocho años y que estuvo institucionalizado desde muy pequeño.
El abogado destacó además que, pese a esas circunstancias, Villalba logró completar sus estudios secundarios mientras se encontraba detenido y había accedido a un período de prueba en el marco de una condena anterior de ocho años.
Según explicó Marcos, al momento del hecho le faltaban aproximadamente dos semanas para recuperar la libertad, por lo que la Defensa planteó como una posibilidad que hubiera existido algún tipo de coacción para que ingresara los estupefacientes al establecimiento.
“¿Por qué no pensar en una coacción para poder ingresar los estupefacientes por el estado que estaba?”, planteó el defensor durante la entrevista con Que Pasa VM, al remarcar que se trataba de una persona que había alcanzado determinados objetivos de reinserción dentro de la institución penitenciaria.
Una cuarta condena
Marcos también confirmó que Villalba posee antecedentes penales y que esta constituye su cuarta condena.
En ese sentido, sostuvo que tanto él como su codefensora consideraron necesario poner en discusión no solamente la calificación legal del hecho, sino también las condiciones personales del acusado.
La pena finalmente establecida fue de dos años y seis meses. De acuerdo con lo explicado por el defensor, Villalba ya llevaba tiempo de cumplimiento y le restaría aproximadamente un año para recuperar la libertad.
Por su condición de reincidente, no accedería a determinados beneficios de libertad anticipada, aunque sí podría acceder a la libertad asistida tres meses antes del cumplimiento total de la pena, según explicó Marcos.
La resolución se conoció luego de un juicio oral común y no de un procedimiento abreviado, tal como remarcó el abogado defensor durante la entrevista exclusiva con este medio.

