El consumidor cambió: «compra menos por impulso y más con estrategia»
Un estudio realizado por la UNVM y AERCA reveló un cambio profundo en los hábitos de consumo de los vecinos. El informe, elaborado a partir de 400 encuestas y grupos focales con consumidores y comerciantes, concluye que el comprador actual es más racional, planificado, informado y exigente que en años anteriores.
Entre los principales hallazgos, el relevamiento indica que más del 72% de los consumidores se considera cuidadoso o muy planificado al momento de adquirir bienes durables y productos recreativos.
La compra impulsiva aparece como una conducta minoritaria, mientras que gana terreno un perfil que analiza, compara precios y evalúa cada gasto antes de concretarlo.
El estudio también muestra que el consumo masivo se mantiene relativamente estable: el 58% de los encuestados afirmó no haber modificado significativamente sus compras cotidianas durante el último año. Sin embargo, los bienes de mayor valor económico suelen postergarse si no resultan estrictamente necesarios.
La investigación detectó además una creciente búsqueda de alternativas más económicas. Más del 30% de los consultados manifestó haber migrado hacia marcas más accesibles, aunque un 35% continúa priorizando la calidad por encima del precio.
La digitalización del proceso de compra es otra de las tendencias destacadas. El 65,4% de los consumidores busca información en internet antes de comprar y ocho de cada diez comparan precios cuando se trata de adquisiciones relevantes. Plataformas como Mercado Libre, Instagram y Google se consolidan como herramientas clave para investigar productos, consultar opiniones y reducir la incertidumbre antes de tomar una decisión.
En cuanto a los medios de pago, predominan las opciones inmediatas para las compras cotidianas, como efectivo, billeteras virtuales y transferencias. En cambio, para bienes durables cobra protagonismo la financiación mediante tarjetas de crédito en cuotas.
Respecto a los factores que influyen en la elección de un comercio, el mejor precio sigue siendo el atributo más valorado, mencionado por el 68% de los encuestados. También pesan la cercanía del local, la calidad de los productos y una buena experiencia de compra.
El informe concluye que Villa María mantiene una importante centralidad comercial en la región, aunque enfrenta el desafío de adaptarse a un consumidor que evolucionó más rápido que la oferta. Los especialistas sostienen que la competitividad futura dependerá menos de la costumbre y más de la capacidad de los comercios para ofrecer valor, confianza, atención de calidad y una sólida presencia digital.

