Beatriz Moretti: “Viví un infierno y hoy tengo miedo por mi vida”
Beatriz Moretti rompió el silencio y denunció públicamente los años de violencia que asegura haber sufrido durante su relación con el abogado Horacio Roque Terreno. En un crudo testimonio, describió un vínculo marcado por el control, las amenazas y el aislamiento, que —según relató— se extendió durante más de dos décadas.
“Fue un infierno, un calvario. Viví terrorismo psicológico, barbarie psicológica y física. Lo peor que a una mujer le puede pasar”, expresó. La mujer aseguró que las secuelas son profundas y que su vida cambió para siempre: “Sé que no voy a volver a ser la persona que era”.
Moretti explicó que, con el paso del tiempo, la relación se volvió cada vez más asfixiante. Según su relato, su expareja ejercía un control absoluto sobre su vida cotidiana: le impedía mantener vínculos sociales, le rompía los teléfonos celulares y limitaba incluso sus movimientos dentro del hogar. “No podía tener amistades, no podía comunicarme. Tenía que esconderme hasta para cargar el celular”, afirmó.
En los últimos meses de convivencia, la situación —según dijo— se agravó aún más. “Ya no me permitía salir de la casa ni atender a nadie. Era un control total sobre todo lo que hacía”, señaló. También denunció un progresivo aislamiento de su entorno familiar y social.
La denunciante detalló además graves amenazas de violencia física. Entre ellas, mencionó advertencias de muerte, intentos de asfixia y agresiones con objetos. “Me decía que me iba a desfigurar la cara, que me iba a disparar en las rodillas para que no pudiera caminar. Quería que lo recordara toda la vida”, relató.
Pese a ese contexto, Moretti explicó por qué no pudo alejarse antes: “No es fácil. Uno siempre intenta ayudar, cree que la otra persona puede cambiar”. En ese sentido, describió a su expareja como una persona “muy manipuladora”, capaz de mostrarse de una manera ante terceros y de otra completamente distinta en la intimidad.
La denuncia formal fue realizada hace casi un año e incluye —según indicó— múltiples episodios de violencia. Sin embargo, la mujer manifestó temor respecto al proceso judicial debido a los vínculos del acusado en el ámbito legal. “Tiene contactos y eso me da miedo. Son personas de su generación que se cuidan entre ellos”, sostuvo.
En su testimonio, también cuestionó el accionar de algunos actores judiciales, a quienes acusó de minimizar su situación e incluso de haber permitido situaciones irregulares, como el ingreso a su vivienda pese a una restricción perimetral vigente.
Moretti remarcó que nunca planteó un reclamo económico, aunque aseguró haber trabajado durante años en la administración de los bienes de su expareja sin percibir salario. “Todos los mejores años de mi vida se los dejé. Me ocupaba de todo”, indicó. Incluso mencionó la existencia de documentación que respaldaría su rol en la gestión patrimonial, en contraste con versiones que —según dijo— la reducen a tareas domésticas.
En este contexto, Moretti se encuentra representada legalmente por la abogada Teodora Perassi, quien señaló que la causa debería ser elevada a juicio. La letrada advirtió además que, en caso de que el imputado recupere la libertad y ocurra algún hecho que afecte la integridad de la denunciante, la responsabilidad recaerá sobre el fiscal y el juez intervinientes en la causa.

