La UTN reclama fondos y salarios: “Estamos en una situación preocupante”
La UTN advierte por el atraso del financiamiento universitario y la pérdida salarial docente.
El sistema universitario volvió a paralizar sus actividades esta semana en el marco de una nueva medida de fuerza impulsada por los gremios docentes y no docentes, en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en agosto del año pasado.
Desde Villa María, el decano de la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Gaspar Cena, cuestionó la demora del Gobierno nacional en aplicar la normativa y advirtió por el impacto que la situación tiene tanto sobre los salarios de los trabajadores como sobre el funcionamiento de las universidades.
“Ya lleva más de 320 días sin cumplirse una ley de financiamiento universitario que fue aprobada en agosto del año pasado”, señaló Cena, quien recordó que la norma atravesó distintas instancias luego del veto presidencial y que, posteriormente, el planteo del Gobierno también fue rechazado en la Justicia.
Para el decano, la situación resulta particularmente llamativa porque, según explicó, la Corte Suprema de Justicia ya se expidió, mientras que el Poder Ejecutivo continúa sin implementar lo establecido por la ley.
“Creo que es inédito en Argentina que ya la Corte Suprema de Justicia haya fallado y que el Ejecutivo todavía siga haciendo caso omiso a lo que tiene que cumplir por ley”, sostuvo.
Pérdida salarial y gastos de funcionamiento
Uno de los principales puntos de preocupación pasa por la situación salarial de docentes y no docentes. Según Cena, la pérdida acumulada alcanza actualmente al 36% en términos reales.
A esto se suma la falta de actualización de los fondos destinados a los gastos de funcionamiento de las universidades. El decano recordó que semanas atrás hubo una reunión paritaria convocada por el Gobierno con los gremios docentes y no docentes, donde la propuesta salarial fue del 3%.
“Había una intención de hacer una actualización de los gastos de funcionamiento, pero todavía no ha llegado”, explicó.
En el caso particular de la UTN Villa María, Cena señaló que la situación todavía no obligó a restringir servicios, aunque reconoció que la Facultad depende en gran medida de recursos generados por fuera del financiamiento estatal habitual.
En ese sentido, destacó el vínculo de la institución con el sector industrial de la ciudad y la posibilidad de generar recursos a través de actividades de transferencia tecnológica y prestación de servicios.
Según detalló, alrededor del 85% de los gastos de funcionamiento de la Facultad se sostiene actualmente con fondos propios, una situación que permite mantener las actividades pero que también representa un riesgo por tratarse de recursos que no tienen carácter recurrente.
“Si la Facultad por algún motivo deja hoy de percibirlos, estaríamos en un problema de gravedad”, advirtió.
“Una profunda vocación de servicio”
Cena también se refirió a la situación de los docentes que continúan frente a las aulas pese al deterioro de sus ingresos. Frente a la consulta sobre si quienes logran sostenerse mejor son aquellos que tienen otros trabajos, reconoció que muchos profesionales deben complementar sus ingresos.
Sin embargo, puso el acento en la vocación de quienes permanecen en la universidad.
“Uno siempre agradece no solamente a los docentes, sino también a los trabajadores no docentes. Hay una profunda vocación de servicio”, afirmó.
Como ejemplo, señaló que actualmente un docente con una dedicación de unas 10 horas semanales puede percibir alrededor de 420 mil pesos, pese a la responsabilidad de formar a futuros profesionales que luego se incorporarán al sector productivo.
“Son docentes que en definitiva son los que terminan enseñando ingeniería a futuros profesionales que luego se van a insertar en la industria”, remarcó.
De cara a las próximas semanas, Cena señaló que ya circulan versiones sobre una nueva marcha universitaria y sostuvo que el objetivo es que finalmente se cumpla la legislación vigente.
“Esperamos que de una vez por todas podamos cumplir con la ley de financiamiento universitario y que las universidades reciban lo que merecen o lo que necesitan para funcionar”, expresó.
Y cerró con una definición que resume el reclamo del sector: “Que nosotros de una vez por todas nos podamos dedicar a lo que realmente sabemos hacer”.

