Nicola reveló el lado más duro de la misión en Venezuela: «Hay quienes hacen negocios con la desesperación de la gente»
El jefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Villa María, Gustavo Nicola, formó parte de la misión humanitaria que la Brigada USAR Argentina 10, perteneciente a la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba, desplegó en Venezuela tras la emergencia que afectó a distintas comunidades.
En diálogo con Que Pasa VM, Nicola contó cómo fue el trabajo realizado durante siete días, de los cuales cinco estuvieron dedicados a las tareas operativas, y describió el duro escenario con el que se encontraron al arribar al país.
«Fuimos convocados por la Brigada USAR Argentina 10 para colaborar con una capacidad operativa de ayuda humanitaria a Venezuela. Estuvimos durante cinco días de trabajo y siete días en total, contando los viajes. Una vez que llegamos nos pusimos a disposición del Gobierno venezolano, que era el encargado de asignarnos los lugares donde debíamos intervenir», explicó.
El bombero señaló que la misión tenía como objetivo principal el rescate de personas con vida. Sin embargo, el paso de las horas antes de la llegada de los equipos internacionales cambió por completo el panorama.
«Nuestro principal objetivo era rescatar personas con vida, pero lamentablemente, por el tiempo transcurrido cuando llegamos, esa posibilidad se fue desvaneciendo y terminamos realizando recuperaciones de personas sin vida. Nos tocó trabajar en ese contexto», afirmó.
«Se viven todas las realidades en un mismo lugar»
Nicola también describió el fuerte impacto humano que genera una tragedia de estas características. Según explicó, en un mismo escenario conviven la solidaridad, la empatía y también quienes intentan aprovecharse del dolor ajeno.
«Ves la empatía, la solidaridad y hasta las miserias humanas de personas que hacen de esta desgracia un ingreso económico para vivir. Hay que lidiar con todo eso y por eso trabajamos bajo protocolos muy estrictos. Si no, podés creer que estás haciendo un bien y terminar haciendo un mal», sostuvo.
En ese sentido, remarcó que todas las brigadas internacionales trabajan bajo un único sistema de comando de incidentes, desde donde se distribuyen las tareas y se centraliza toda la información.
«Cuando llegamos nos pusimos a disposición del centro de coordinación de la emergencia. Allí se asignan los sectores de trabajo y existe un solo canal de información que indica dónde debe intervenir cada brigada», explicó.
El peligro de actuar por fuera del sistema
Nicola advirtió que uno de los mayores riesgos en este tipo de emergencias es actuar fuera de la estructura oficial, ya que existen personas que se aprovechan de la desesperación de las familias.
«Si no estás dentro de los canales oficiales, aparecen personas que te dicen que tienen un familiar atrapado y te llevan a trabajar a un lugar. Después descubrís que esa persona les estaba cobrando a los familiares por conseguir rescatistas. Por eso, si el pedido no llega por el canal oficial, no se va a ningún lado», remarcó.
El jefe de Bomberos también denunció otras situaciones que presenció durante la misión.
«Hay personas que roban herramientas de los equipos de rescate y después las alquilan o las venden para que las familias intenten sacar a sus seres queridos de entre los escombros. Son cosas muy duras de ver», relató.
Además, cuestionó la presencia de grupos que, según indicó, buscan obtener beneficios económicos utilizando la tragedia como herramienta de difusión.
«También aparecen supuestas brigadas que dicen ir a ayudar y publican un CBU para recibir dinero. Son grupos sin capacidad operativa que van prácticamente sin equipamiento y, mientras muestran que sacan escombros con las manos, ya están pidiendo colaboraciones económicas. La gente, con toda su solidaridad, termina aportando sin saber realmente a quién», concluyó.

