Reciclar más y enterrar menos: el CGA ya recupera el 25% de los residuos
Con maquinaria en funcionamiento, camiones entrando y saliendo constantemente y trabajadores organizando toneladas de materiales reciclables, el Centro de Gestión Ambiental (CGA) de Villa María mostró este jueves una nueva etapa en su crecimiento: la Cooperativa 7 de Febrero ya trabaja de manera integral dentro del predio, consolidando un esquema que busca potenciar la economía circular y mejorar el tratamiento de residuos en la ciudad.
Durante una recorrida con medios de prensa, funcionarios municipales y referentes de las cooperativas explicaron cómo se reorganizó el funcionamiento del predio y cuáles son los resultados concretos que ya comenzaron a verse. Actualmente, más de 30 personas desarrollan tareas dentro del CGA, donde conviven tres cooperativas dedicadas al cuidado ambiental y al reciclado.
El secretario de Infraestructura y Desarrollo Sostenible, Rodrigo Fuyana, destacó que la incorporación plena de la Cooperativa 7 de Febrero permitió centralizar procesos y mejorar la trazabilidad de los residuos. “Villa María hoy está haciendo punta dentro de la provincia en manejo de residuos. Pasamos de recuperar entre un 5 y un 7% de las 200 toneladas diarias que ingresan, a alcanzar un 25% de reciclado”, señaló.
En el lugar ya funciona a plena capacidad la planta de madera plástica, donde se procesan tapitas y plásticos recuperados para fabricar listones utilizados en bancos y mobiliario urbano. Según explicó la presidenta de la Cooperativa 7 de Febrero, Marcela Durán, cada listón requiere alrededor de 1.200 tapitas o seis kilos de plástico y se produce en apenas diez minutos.
“Cuando las escuelas juntan el equivalente a diez listones, se les entrega un banco completo. Es un material resistente, durable y que reemplaza a la madera tradicional”, comentó Durán mientras mostraba parte del proceso de clasificación, molienda y fundición del plástico.
Además del circuito del plástico, en el CGA también avanzan otros modelos de economía circular. El cartón recuperado es comercializado a una empresa del Parque Industrial que lo reutiliza para fabricar maples de huevo, mientras que los restos de escombros y materiales granulares ya se usan para mejorar calles internas del predio y podrían aplicarse próximamente en distintos sectores de la ciudad.
El subsecretario de Infraestructura, Cristian Ghiano, explicó que el traslado de toda la estructura de la cooperativa demandó semanas de trabajo y una compleja logística. “Hubo que desmontar máquinas, mover cintas transportadoras, trasladar estructuras metálicas completas y volver a instalar todo dentro del predio. Hoy ya vemos resultados concretos”, afirmó.
En paralelo, dentro del CGA continúan trabajando la Cooperativa La Sustentable —encargada del tratamiento de neumáticos, poda y mantenimiento— y la Patrulla Ambiental, dedicada a tareas de limpieza integral.
Con un único ingreso controlado para vehículos, sistemas de pesaje y clasificación y procesos cada vez más integrados, el Centro de Gestión Ambiental se consolida como uno de los espacios estratégicos de la política ambiental de Villa María, con un objetivo claro: recuperar más residuos, reducir el enterramiento y transformar la basura en nuevos recursos.

