Contrajo VIH sin saberlo y denuncia que su expareja le ocultó el diagnóstico
Corría el año 2020 cuando la pandemia alteraba la vida cotidiana en todo el mundo. En ese contexto, Mirela Depetris (57) comenzó a atravesar un cuadro de salud alarmante que cambiaría su vida para siempre.
Según relató en una entrevista con el diario Puntal Villa María, en pocos días perdió más de 20 kilos, sufrió caída del cabello y debió permanecer internada durante largos períodos mientras se sometía a múltiples estudios.
Fue en medio de ese proceso que recibió un diagnóstico inesperado: era VIH positivo. Pero el impacto no terminó allí. Con el tiempo, descubrió que su entonces pareja —con quien se había casado tras cuatro años de relación— ya conocía su condición y se la había ocultado. “Nunca imaginé que iba a ocultarme semejante cosa”, expresó Depetris, quien decidió hacer pública su historia para generar conciencia y evitar que otras personas atraviesen una situación similar.
La mujer optó por no revelar la identidad de su expareja, a quien identifica por las siglas M.L.P. Sin embargo, confirmó que el hombre fue condenado por la Justicia y actualmente se encuentra cumpliendo una pena de tres años de prisión efectiva, tras haber sido declarado autor del delito de lesiones gravísimas doblemente calificadas, tanto por el vínculo como por mediar violencia de género. De acuerdo a lo informado, el condenado podría recuperar la libertad en los próximos meses.
A más de cinco años de aquel momento, las consecuencias siguen presentes. “Mi salud no es la misma, por todo lo que pasé y por las internaciones. Actualmente me hago controles cada seis meses. Todo esto por la inconsciencia de un loco, por eso decido hablar, no voy a bajar los brazos”, sostuvo.
Depetris también destacó el acompañamiento médico recibido, en particular el de la doctora María Soledad Frola, quien inició rápidamente el tratamiento antirretroviral. Sin embargo, los problemas de salud continuaron: con el paso del tiempo, nuevos estudios revelaron la presencia de un linfoma de Hodgkin maligno en el estómago, patología que, según explicó, se desarrolló a raíz del debilitamiento de su sistema inmunológico.
Hoy, desde su casa y con la firme decisión de visibilizar su historia, Mirela busca transformar su experiencia en un mensaje de prevención y responsabilidad. Su testimonio, publicado por Puntal Villa María, pone en foco no solo las consecuencias físicas de la enfermedad, sino también el impacto emocional y judicial de una situación marcada por el engaño y la violencia.

